Esta fecha nos trajo nuevos amigos, en la foto aparecen Carlos padre (transporte oficial del club) y Carlos hijo, quien no quería dejar de manejar el toyota célica de Polo-G.
Una vez llegaron Supra-R, su novia (quienes estuvieron de cumpleaños) y dos amigas se completó el grupo previsto para ese día.
Al "santo de los santos" se encomendó nuestro techker Cruiser-J durante el circuito de vehículos de calle, para que la divina providencia hiciera ganar al carro por el cual apostó la exhorbitante suma de $500.